Pseudociencias


Una muy interesante entrada en el blog Experientia Docet sobre un estudio científico serio acerca del efecto antinociceptivo (la nocicepción es la percepción de los estímulos nocivos y por tanto incluye al dolor) de la acupuntura. Transcribimos aquí las puntualizaciones previas citadas en la entrada que nos parecen muy oportunas para aquellos  y aquellas de mente ligera:

  • El estudio, como veremos en seguida, trata de los efectos de la acupuntura en un modelo animal (ratón).
  • La investigación se ha centrado en el alivio del dolor en una pata, y sólo en eso. Por favor, no extrapoles los resultados, que son lo que son y dicen lo que dicen.
  • Los efectos de la acupuntura pudieron reproducirse con la inyección de un fármaco.
  • Acude a tu médico si padeces dolor para un diagnóstico correcto y te indicará el tratamiento adecuado para tu caso.
  • La acupuntura hoy día tiene más de charlatanería y, en el mejor de los casos, efecto placebo que otra cosa. Sin embargo, se ha podido comprobar que en el tratamiento del dolor y algunas inflamaciones, correctamente aplicada, sí puede tener algún efecto. Lo científico es comprobar la realidad de lo que se afirma; en este espíritu se ha realizado el estudio y, por eso, lo exponemos.

Y ahora las conclusiones:

  • En los ratones con niveles de adenosina normales, la acupuntura redujo el dolor en dos tercios.
  • En ratones a los que se les había desactivado genéticamente los receptores A1 de adenosina, la acupuntura no tuvo ningún efecto.
  • Cuando se inyectó adenosina en los tejidos, el dolor se redujo incluso sin acupuntura.
  • Durante e inmediatamente después del tratamiento de acupuntura, el nivel de adenosina en los tejidos cercanos a las agujas era 24 veces mayor que antes del tratamiento.

Los resultados que demuestran claramente el papel mediador de la adenosina son compatibles con algún estudio alemán del que habíamos tenido noticia que ponía de manifiesto el efecto analgésico de la acupuntura pero con el matiz de que la posición de las agujas (tan importante en la medicina tradicional) no era relevante sino que sólo lo era el hecho del pinchazo.

Publicación en Nature Neuroscience accesible aquí.

¿Veis como la Ciencia es compatible con algunos aspectos de la medicina tradicional siempre que éstos demuestren su eficacia y su mecanismo de actuación con un estudio serio y bien planteado?

Decía Einstein que sólo había dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana y que de lo primero no estaba seguro. Si aún le hubiera quedado algún resquicio de duda sobre lo segundo debería de haber conocido la historia de las pulseritas Power Balance. Las pulseras holográficas, cuyos hologramas deben de ser muy diferentes de los de la tarjeta Visa (¡esa sí que proporciona equilibrio!), han alcanzado cifras de ventas astronómicas y la primera pregunta que nos viene a la cabeza es: ¿de dónde ha salido tanta gente con problemas de equilibrio? Caminábamos por la calle y la gente iba erguida, sin caerse, pero por lo visto lo conseguían con un notable esfuerzo interior que no notábamos los equilibrados.

En fin dejamos el sarcasmo que se merece esta, en el fondo, triste historia sobre nuestra necesidad de creer en cosas increíbles, para informar sobre el primer estudio serio con una correcta metodología, es decir con un gran grupo (los casos únicos dan para todo) y con una distribución doble ciego de pulseras holográficas y otras a las que se les había quitado el mágico principio activo. La conclusión es clara: tomadura de pelo completa y sin paliativos.

Más información sobre el estudio en: El País

Esta viñeta que hemos encontrado en el blog el Tao de la Física expresa muy bien algo que no debemos dejar de tener claro. Ya los griegos distinguían entre opinión y conocimiento. Las opiniones pueden ser más o menos libres y pueden ser más o menos fundamentadas pero no así la Ciencia. El conocimiento científico se aplica a sí mismo un conjunto de rigurosas pautas de validación que son ineludibles. Podemos inventar ahora la disciplina que queramos y exigir ¡democráticamente! que se enseñe en la escuela para que nuestros niños y niñas ¡puedan decidir por sí mismos! Nosotros no podemos decidir, estamos obligados a ello, no transmitir el bagaje cultural que con tanto esfuerzo y lucha ha consolidado la cultura científica. Por favor, transmitamos conocimientos y discutamos las opiniones pero no los mezclemos. Enseñemos a nuestro alumnado a distinguirlos. ¡Es vital!

 

Según la chirigota “Los que no se enteran” de Cádiz, en 2012 se cumplirá la profecía de los Amaya. Nada mejor que el humor para vencer la seriedad impostada de la farsa y la superchería pseudocientífica.

¡Geniales!

Fuente: Fogonazos

Ya sabrás aquello de que “hay que tener la mente abierta pero no tanto como para que se caiga el cerebro” (citado por Carl Sagan en alguno de sus libros). Está claro que nos va la marcha irracional y no hay nadie peor mirado que un racionalista en una reunión de posmodernos abiertos a la extrañeza del Universo. Esto que es cierto en general es una bomba en el terreno abonado de nuestro deseo de belleza e invulnerabilidad frente al tiempo. ¡Qué sarta de tonterías no hemos oído sobre cremas, ungüentos y diversos bálsamos de Fierabrás!

Una perla extraída del collar propagandístico de Pro Cell T: “rico en células madre vegetales, que es capaz de estimular y proteger a las células madre adultas de la piel”. ¡Ahí queda eso!

Esta perla, muchas más y un interesante artículo sobre esta fuente inagotable de tomaduras de pelo en:

La Ciencia de tu vida

El fanatismo es una especie de estupidez estructural, es la estupidez elevada a sistema (y también a la potencia n que tiende a infinito). Sería simplemente patético si en este caso no estuviera aderezado de un profundo mal gusto y de un desprecio hacia el sufrimiento real de los demás.

Fuente: Magonia

Un pequeño detalle, resaltado en un comentario a la entrada en la fuente original, que sirve para desvelar la catadura intelectual y moral de este personaje: Haití alcanzó la independencia en 1804 y Napoléon III, emperador que supuestamente perdió la soberanía sobre este territorio, ni más ni menos que por un pacto con el diablo de los sublevados según nuestro ínclito iluminado, nació en 1808.

¡Más ciencia, por favor!

 

 

El gran truco de la vida no es sólo generar un orden local a partir del ambiente sino también, y sobre todo, perpetuarlo en las siguientes generaciones. De esto se encargan moléculas copistas que leen el ADN a una velocidad de vértigo y con una tasa de errores ínfima. Un grupo de bioquímicos españoles en colaboración con la Universidad de Berkeley ha conseguido estudiar uno de estos prodigiosos dispositivos moleculares.

Información sobre esta interesante noticia en el blog Ciencia Kanija.

Por cierto, recalcamos por nuestra parte que la vida es un orden local que, por supuesto, se nutre de un desorden global de modo que el conjunto ser vivo-ambiente cumplen el segundo principio de la termodinámica como no podía ser de otra manera. Lo decimos porque hemos escuchado en el ámbito de esa versión más presentable que el burdo Creacionismo, llamada Diseño Inteligente, la siguiente afirmación: la vida viola el segundo principio de la termodinámica, ya que éste plantea la tendencia de los sistemas al desorden. Con esa misma lógica que confunde un sistema aislado con uno abierto les diríamos: ¡ y los frigoríficos también!

Visto en: Ciencia en el siglo XXI

Hemos publicado en nuestra Revista Digital de Ciencias trabajos que fueron expuestos en el Encuentro de Alumnado Investigador de Cádiz. En concreto dos de ellos:

LIMPIA-T: dirigido por Rosario Vicario Bermúdez y Pilar Jiménez Martín y realizado por alumnado del I.E.S. Almadraba de Tarifa (Cádiz).

Azar y telepatía: dirigido por Eugenio Manuel Fernández Aguilar y realizado por alumnas del Colegio Nuestra Señora del Perpetuo Socorro de Rota (Cádiz).

Puedes acceder a ellos haciendo clic en el enlace correspondiente.

Con la ola de avistamientos ovnis, que alcanzó su máximo en los tiempos difíciles de la transición española, en declive, aquí os presentamos un modelo OVNI que al menos sirve para divertirse y también para demostrar que no se necesitan demasiados efectos especiales para dar el pego. El vídeo parece diseñado para promover la venta de un producto particular pero nosotros podemos copiarle la idea e intentar construirlos por nuestra cuenta: no parece difícil.

Fuente: Marcianitos verdes

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